Carta de los vecinxs de los pedregales de Coyoacán

agua por tandeo

Estimadx Vecinx

Acudo a ti para informarte la situación del agua de las colonias de los pedregales de Coyoacán. Como sabrás, vecinxs de las colonias Ajusco, Santa Úrsula y Pedregal de Carrasco principalmente, hemos recorrido los pozos que nos abastecen de agua. Desde el directo 24 en Av IMAN y Aztecas, hasta el Moctezuma o el pozo del CETRAM CU. Recorrimos los pozos sobre periférico el 16, 17, 18, 19 y 20 destinados a abastecer los nuevos proyectos inmobiliarios en Coyoacán.  Es un trabajo que hemos venido haciendo desde hace 3 años, donde nos hemos dado a la tarea de mapear las zonas de influencia de mega-proyectos y cómo estos se abastecen del recurso hídrico que es destinado para nuestras colonias. Durante tres años organizamos asambleas, marchas, mitines conferencias de prensa y reuniones con autoridades para encontrar una solución al acceso inequitativo al agua. Coyoacán tiene 140 pozos de extracción, solo 3 de ellos no sé conectan a la red hidráulica de la ciudad como el pozo directo 17 sobre periférico.

Junto con Xochimilco, Tláhuac y Tlalpan, Coyoacán es uno de los principales productores de agua de la ciudad, pero nosotros no tenemos agua diaria ni para lavarnos las manos. Escuelas han cerrado debido a la falta de esta y muchas enfermedades se han incrementado al respecto. Si buscamos un culpable podríamos decir que somos nosotrxs por no cuidarla, que es el gobierno por no otorgarlo, que son las empresas por sobreextraer los mantos acuíferos, o que es la naturaleza que no hace que llueva. Todo puede ser una causa, pero el problema no es la cantidad de agua que nos llega, si no el acceso equitativo.

¿Por qué Plaza Oasis no se queda sin agua? ¿Por qué los desarrollos inmobiliarios son permitidos a pesar de la escasez que se anuncia? ¿Por qué simplemente al pasar insurgentes las colonias de Pedregal de San Ángel no tienen la necesidad de sufrir tandeos? Nosotros hablamos de una discriminación en el acceso al agua, si bien muchos factores pueden influir la causa es política y te queremos decir porqué:

  • CONAGUA solo se encarga de administrar las redes hidráulicas federales, es quien dice cuánta agua deben aportar los sistemas como el Lerma- Cutzamala a la Ciudad. Pero el 60% del agua potable de la Ciudad proviene de los pozos subterráneos como todos los que hemos visitado en nuestros recorridos.
  • Una vez que el agua llega a la ciudad de México, el SACMEX se encarga de distribuirla por medio de la red primaria de la ciudad a los pozos de extracción en las colonias—los cuales sirven también de bases de almacenamiento del sistema Lerma-Cutzamala.
    1. Cualquier afectación a los pozos que impida su buen funcionamiento le corresponde al SACMEX repararlo.
    2. De igual manera, este organismo es el que se encarga de la construcción de los pozos, como el de Céfiro y Av IMAN de 450 metros de profundidad, dimensión que es perjudicial para el medioambiente debido a que una perforación de esas dimensiones daña el subsuelo.
  • Una vez que el SACMEX lleva el agua las delegaciones, estas últimas se encargan de distribuirlas por las colonias mediante las redes secundarias. SACMEX colabora con las delegaciones en el mantenimiento de la red primaria y en ocasiones de la secundaria, pero quién decide cuánta agua va a cada colonia son las delegaciones, las cuales administran este servicio mediante válvulas.

Ahora surgen acciones interesantes. te repetimos que hemos visitado varios pozos, los cuales están en funcionamiento, tienen agua y una presión aceptable de 500 gramos. Pero las casas aledañas no tienen agua, si SACMEX y CONAGUA llevan agua a las delegaciones la única razón que nos queda es que la distribución en las colonias es errónea. Curiosamente esta crisis solo pasa en 4 colonias de Coyoacán: Ajusco, Santa Úrsula, Santo Domingo y Adolfo Ruíz Cortines. No queremos vernos muy dramáticos y decirte que son más de 300 mil familias las afectadas, pero sí queremos recalcarte que estas colonias concentran más de la mitad de la población de la delegación Coyoacán que es cerca de 600 mil habitantes ¿Te imaginas cuántos votos representamos los pedregales?

Seguramente has escuchado de la privatización del agua en la Ciudad, es algo que muchos dicen no pasará o que ya pasó y no nos hemos enterado. La última frase es la más acertada, sí hay una privatización del agua, pero esta situación se puede agravar más si lo permitimos. Si hay poca agua, hay muchas ganancias, pero en los pedregales no tenemos tanto dinero como en las Lomas de Chapultepec; entonces ¿cuál es la ganancia? LOS VOTOS

A mayor escasez de agua en una zona con tan alta densidad de población, los partidos políticos lucran con el agua electoralmente. A quién no le han ofrecido o ha visto cómo se regalan tinacos a cambio de copias de la credencial de elector, o cómo se regalan pipas a operadores políticos de ciertos partidos o cómo mientras unos tenemos folios muy altos para una pipa de la delegación hay pipas públicas que llegan hasta tres veces por semana a un mismo domicilio. Esto es una discriminación al acceso al agua por discriminación política y representa una grave violación al Derecho Humano al Agua y al Saneamiento acorde con la Observación General Número 15 de la ONU.

Si ves algo parecido a esto, no dudes en meter tu queja a la Comisión de Derechos Humanos del DF, citando este articulado. Nosotrxs ya lo hicimos.

Pero ahora queremos preguntarte: ¿tú crees que la delegación Coyoacán quiere poner fin al problema del agua? Nosotrxs creemos que no, si es la fuente de votos para el 2018, el delegado de Coyoacán Valentín Maldonado, no buscará resolver el problema, sino dar acciones paliativas para garantizar que siga la escasez. Estas acciones pueden ser:

  • Mesas de trabajo
  • Coordinación con Vecinxs
  • Formación de Comités del agua
  • Recorridos a los pozos y zonas de abastecimiento
  • Entrega de tinacos
  • Cambio de tubería en ciertas calles y segmentación de válvulas
    1. Esto hace más fácil que la delegación pueda implementar los tandeos.

Estas son algunas de las acciones que hemos visto se llevan a cabo desde hace tres años y que no han solucionado el problema. La causa es un conflicto político-electoral que toma de campo de batalla a los votantes, es decir a nosotrxs los habitantes de los pedregales.

Nuestra experiencia nos ha llevado a formular un plan alternativo para una distribución equitativa del agua en Coyoacán, las autoridades nos lo han negado debido a falta de presupuesto, pero hay presupuesto para tinacos y para dar cambios de tuberías a la concesionaria IACMEX. Si esto se te hace curioso, a nosotros también.

Te queremos expresar que tú eres quien toma las decisiones sobre lo que más le conviene o no, pero después de esta información, esperamos que puedas acercarte a platicar con nosotrxs sobre el problema del agua y pienses que las acciones que propone la delegación no van encaminadas a resolver el problema.

Te sugerimos no aceptar ninguna propuesta de las acciones que te hemos mencionado con anterioridad, analiza bien la situación.

Si queremos la solución necesitamos bloquear a la delegación

No aceptemos ningún tipo de tregua ni negociación con la delegación, no caigamos en el juego electoral de Valentín Maldonado.

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Coordinación de Asambleas de los Pedregales de Coyoacán

Vecinos Unidos de Coyoacán

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Pronunciamiento de la Coordinación de Pueblos del Sur

Allí, donde la Constitución escrita no corresponde a la real,

Estalla inevitablemente un conflicto.

-Ferdinand Lassalle, ¿Qué es una Constitución? 1862.

rayuela

En septiembre de 1821, una comisión encargada de elaborar la convocatoria a la primera asamblea constituyente de nuestro país determinó que una mitad de los diputados serían electos por el pueblo y la otra mitad serían representantes de corporaciones o de las clases sociales: la iglesia, los comerciantes, los terratenientes.  Tan solo unos meses antes, Agustín de Iturbide justificaba la forma en la que había elegido a los integrantes de la Junta Provisional Gubernativa -primera autoridad política del México independiente:

Fue elegida por mí, pero no a mi arbitrio, pues quise sobre todo en su totalidad llamar a aquellos hombres de todos los partidos que disfrutaban cada uno en el suyo el mejor concepto, único medio en estos casos extraordinarios de consultar la voluntad del pueblo.[1]

En su momento, hubo quienes levantaron la voz frente a las imposiciones del emperador. José de San Martín, integrante del clero que apoyó a José María Morelos, dijo que los diputados de las clases y las corporaciones no serían representantes de la nación sino de los grupos que los eligieron.  [2]

¿Acaso nos recuerda algo nuestra propia historia? ¿No nos muestra las similitudes en el origen y el ejercicio del poder del México de ayer y el de hoy? ¿Acaso no pretenden los nuevos seguidores de Iturbide que sacrifiquemos nuestras libertades políticas con justificaciones autoritarias? ¿Dónde están ahora las voces que luchan por la máxima libertad y democracia?

En la Ciudad de México, veintiocho notables, elegidos como desde la perspectiva de Iturbide, “no al arbitrio”, sino por ser “aquellos hombres de todos los partidos que disfrutaban de cada uno en el suyo el mejor concepto”, son los encargados de redactar un texto constitucional para Miguel Ángel Mancera, según lo dispuesto por la Reforma Política del DF y el Pacto por México. Será el Jefe de Gobierno quien presente la propuesta final al “constituyente”.

Quienes decidieron participar en ese proceso no redactarán de forma directa una Constitución para los habitantes de la Ciudad sino para el gobernante responsable de las peores políticas públicas en los últimos años, con uno de los peores índices de aprobación en su desempeño. Decidieron otorgar al gobierno de Mancera, hundido por completo en una crisis de legitimidad, un acto de lucimiento y expiación.

Si desde su concepción la propuesta del texto constitucional carece de toda legitimidad, el proceso para su aprobación no ofrece mayores ventajas democráticas. La iniciativa será presentada ante cuarenta diputados que no serán electos por el voto popular, tal y como lo quiso Iturbide en su momento. Ningún constitucionalista puede estar de acuerdo con la conformación de esta asamblea. No hay quien pueda justificar en términos democráticos este “constituyente” y, sin embargo, se nos pide participar bajo estas reglas autoritarias.

¿Puede existir un constituyente en el cual sus miembros sean designados por un poder constituido? ¿Un constituyente acotado por la reforma política? No estamos frente a un acto de creación constitucional, sino ante un acto administrativo, una reforma. Estamos frente a una burocracia, un poder delegado, una imposición por parte de los grupos en el poder.

Si esta Constitución no surgió del propio pueblo ¿De dónde surgió la propuesta, a qué intereses puede responder?

Pueblos, barrios, colonias y la mayoría de los habitantes de la ciudad; los que la vivimos a diario, bajo múltiples edificios, polución desmedida y escasez de servicios, falta de acceso a un trabajo digno y a la educación, ligado a una inseguridad rampante y en ascenso; hemos notado que nuestros derechos no se garantizan de forma plena. Los desarrollos inmobiliarios y comerciales que crecen cada vez más, han ocasionado problemas como falta de agua, enfermedades respiratorias, gente sin techo y sin la posibilidad de mantener un patrimonio estable. La Ciudad de México se ha convertido en una vorágine que destruye lo comunal para dar pie a lo comercial; y aunque salimos a las calles a manifestar nuestro descontento, las soluciones no son visibles y mucho menos las instancias de interlocución para denunciar qué es lo que están haciendo mal.

Las propuestas que surgen de la reforma política, como aquella que pide se establezca un Consejo de Desarrollo Metropolitano, con facultades supraestatales,  de carácter totalmente anti democrático, y el contexto en el que se llevará a cabo el proceso constituyente, con una conferencia mundial en materia de desarrollo urbano llamada Hábitat, que podría cambiar por completo las relaciones entre las ciudades y sus habitantes para favorecer intereses privados, así como las propuestas de Rosario Robles para modificar las leyes nacionales en materia de desarrollo urbano, son una muestra de la influencia que ejercerá el poder Ejecutivo y empresarial en la definición de este “constituyente”.

Así, a medida que experimentamos lo que es vivir en esta metrópoli tan ambiciosa, descubrimos que efectivamente no puede ocurrir una economía capitalista sin derecho capitalista. Se requiere de cambiar o “flexibilizar” las leyes para que pueda haber una mejor interlocución con el gobierno y los inversionistas, o con los programas de desarrollo que dictan instancias internacionales como la Organización Mundial de Comercio, el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional. En estos días, pensar que habrá interlocución con el ciudadano, quien también opina y sabe, es un sueño irreal e irrealizable. El diálogo de la Ciudad se da entre billetes y no entre humanos.

Por todo lo anterior, estamos en contra de un “constituyente” que lejos de ser un pacto entre nosotras y nosotros como pueblo y los gobernantes, sea entre el gobierno y la gente poderosa. No nos engañemos con la idea de que esta podría ser una constitución revolucionaria, ya sabemos la distancia que existe entre las normas y la verdadera aplicación de la ley. Así, en los próximos meses, se redactará una Constitución para la Ciudad de México, en la cual apreciamos que el derecho servirá al capital para garantizar que las inversiones de personas poderosas rindan frutos en la megalópolis de Miguel Ángel Mancera.

Una Constitución, tendría que dar pie a resolver los conflictos y necesidades que aquejan a las personas, y convertirse en los principios bajo los cuales actuaremos; sin embargo, los redactores de Mancera y Peña Nieto, olvidan la importancia de recoger ese espíritu latente en las demandas sociales que se enuncian día con día. Cualquier perfil que diga ser capaz de escribir la Constitución de la Ciudad de México, ha olvidado lo qué es una Constitución. Con lo cual, afrontamos un proceso autoritario que tendrá como producto un escrito que se aleja de lo real.

Es el gobierno actual —Mancera, Peña Nieto y los partidos políticos, quien decidirá la suerte final de las redacciones y su aplicación, especialmente de aquellas que se acerquen más a las necesidades del pueblo. Tal como sucede actualmente con la Constitución de 1917: o bien se ha reformado para negar la aplicación y realización derechos que en primera instancia parecieran enarbolar, o de manera impune se han violado las leyes escritas para satisfacer los intereses propios y los de la iniciativa privada, lo que niega al pueblo el acceso a la justicia y el cumplimiento de sus derechos. No esperamos una situación diferente a partir de este proceso de reforma.

Es cierto que este proceso ha generado el interés legítimo de muchos grupos por pensar: cuál es la ciudad que queremos, por lo que no nos negamos a la intención de la elaboración de una verdadera Constitución, sino repudiamos la manera en cómo se construirá, y como desde su origen está sometida a un poder monetario y no a uno popular.

El panorama negativo nos obliga a abogar por una Constitución que demuestre estar apegada a las múltiples realidades que vivimos las y los ciudadanos de a pie, a buscar múltiples formas de incidir, para que las conquistas sociales—como el derecho humano al agua— se cumplan y permanezcan en la palabra escrita de la ley. Permitir que sean los hombres más poderosos del mundo los que escriban nuestras leyes, significaría otorgar plenamente nuestros derechos a personas que sólo buscan el lucro por encima de la vida.

Tenemos que partir de los principios mínimos que defenderemos a toda costa, como el agua, la educación, la tierra, el trabajo y por supuesto la vida. Comencemos esta lucha, pensando en que cada paso que demos, después será una palabra escrita, y que cada sentimiento y deseo para lograr la ciudad que queremos se transformará en ley. Es necesario que sea el pueblo quien redacte y construya su propio futuro.

Por todo lo anterior, los pueblos, organizaciones y movimientos en resistencia territorial, manifestamos

 

PRIMERO.  Rechazamos el carácter antidemocrático del “constituyente” y manifestamos de forma tajante que no hay constituyente sin sujeto constituyente, sin pueblo.

SEGUNDO. Rechazamos las violaciones a los derechos de los pueblos originarios de la “Ciudad de México”, toda vez que no se garantizó su plena participación en el proceso.

TERCERO. Rechazamos la imposición del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación para que los integrantes de los pueblos originarios participen en el constituyente únicamente a través de los partidos políticos.

CUARTO. Rechazamos la creación del Consejo de Desarrollo Metropolitano, por ser una instancia de carácter supra estatal que no garantizará mejores condiciones para la zona, sino que propiciará la concentración del poder en pocas manos.

QUINTO. Convocamos a todos los movimientos en resistencia territorial que han luchado contra megaproyectos, plazas comerciales, desarrollos inmobiliarios, en defensa de sus derechos humanos al agua, a la vivienda, al patrimonio cultural, a la vida, a la unidad frente a los intentos de imponer un proceso constituyente sin nosotras y nosotros.

SEXTO. Convocamos a los pueblos originarios de toda la Ciudad, de Milpa Alta a Azcapotzalco, a conformar un frente común por la autonomía y la libre determinación, en el que se decida la relación que existirá entre los pueblos y el gobierno de la nueva Ciudad.  Manifestamos que ninguna norma puede ser aprobada sin la consulta a los pueblos, de acuerdo a los más altos estándares establecidos a nivel internacional.

SÉPTIMO. A todos los habitantes de la ciudad y sus periferias, proponemos la realización de encuentros y asambleas a partir de los cuales se inicien los trabajos rumbo a la realización de un verdadero proceso en el que seamos las y los habitantes de este territorio, y no los grupos en el poder, quienes decidamos el contenido de un nuevo pacto social. Por lo anterior, proponemos la creación de comités o coordinaciones en las delegaciones, especialmente al sur de la Ciudad, que puedan avanzar en la conformación de asambleas generales, independientes, en las que definamos nuestro presente y nuestro futuro. Vamos rumbo a la creación de un Congreso en el que sea el pueblo como legítimo sujeto constituyente, quien exprese y construya la Ciudad y el Campo que queremos para Todas y Todos.

 

Desde el Sur del Valle del Anáhuac

Coordinación de Pueblos del Sur

[1] Ver: El Primer Constituyente mexicano en: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-91932012000200010

[2] Ver: El constituyente del Distrito Federal: de vuelta al siglo XIX en: http://redaccion.nexos.com.mx/?p=6947

La Coordinación de Asambleas de los Pedregales de Coyoacán se manifiesta contra la ilegalidad en el predio de Aztecas 215

La construcción inmobiliaria en el Pueblo de los Reyes sobre Av. Aztecas 215, va en contra de los dictámenes de factibilidad hidráulica determinados por SACMEX.

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El agua es el recurso más importante que hay para garantizar la vida; sin embargo, esto no parece importarle a nuestro gobierno que se preocupa más por avalar la perdurabilidad de las inversiones inmobiliarias que por la vida de sus habitantes. Así, apreciamos con enojo que cada día se construyen más y más edificios en zonas donde la factibilidad hídrica es limitada. Curiosamente, en Coyoacán, una zona cercana a las vías de comunicación más importantes de la ciudad como lo son Insurgentes y Periférico, se han autorizado más centros comerciales y torres inmobiliarias que limitan nuestro derecho humano al agua. Sabemos que para los inversionistas de estas construciones el tema de abastecimiento hídrico es fundamental para sus negocios; por lo que, resulta obvio que quieran explotar aún más los pozos para su beneficio. Esta situación nos ha llevado a manifestarnos en contra de esa privatización del agua silenciosa y totalmente a espaldas de los ciudadanos.

El sistema extractivista que posee la ciudad, hace que los pozos que nos abastecen tengan tiempos de vida muy cortos y la distribución del líquido vital que resguardan se deja a la codicia y la voluntad política de los partidos en las instituciones. Además, las concesiones a empresas privadas garantizan que el mejor postor sea el que tenga agua corriente todo el día, las colonias populares reciben agua por tandeo afectando sus actividades diarias y provocando enfermedades. La inequitativa repartición del agua responde a un sistema privatizador en donde un bien común es administrado por un grupo pequeño de personas que determinan, sin ninguna transparencia o estudio, quién debe tener agua y quién no.

Así, el sistema de abastecimiento de agua de la ciudad, es uno de los más caro del mundo y el más perjudicial. Para traer agua a la ciudad de México se gastan cerca de 1,000 litros de gasolina al día para que esta pueda recorres 1,000 km diarios desde las presas que nos surten. Aunado a esto, la densidad de población es tan grande, que la Ciudad extrae toda el agua de las comunidades indígenas Mazahuas, dejándolos sin el derecho a gozar de este recurso. Sin embargo, a pesar de que se devasta al medio ambiente con la extracción de los pozos, manantiales y bosques, las colonias populares no tenemos agua.

¿Dónde está el agua?

En Av Aztecas 215 en la delegación Coyoacán, hay una construcción donde se ha encontrado un manantial, que en un primer momento SACMEX nos había informado que se trataba de agua no potable y que no debíamos preocuparnos; a pesar de sus declaraciones, sabemos que los escurrimientos en dicho predio provienen de manantiales de los pueblos originarios de Coyoacán, por lo que su pureza es innegable. Ahora, Juan José García Ochoa, subsecretario de gobierno de la Ciudad de México, emitió declaraciones en sus redes sociales afirmando que el agua que se encuentra en dicho predio sí es potable. Por lo mismo, necesitamos que se haga cumplir la ley, que se emitan los estudios geo-hídricos e impacto ambiental para que se evidencie la ilegalidad de esa construcción y de cómo, bajo una visión privatizadora, se han robado el agua en pipas y la han desviado al drenaje, habiendo colonias que no tienen agua desde hace 3 semanas.

 

Además, desde inicios de la construcción en dicho terreno, los vecinos de la Colonia Ajusco mencionan que la capacidad del pozo de Moctezuma ha disminuido, haciendo evidente que los proyectos de este tipo son perjudiciales para las zonas aledañas. Si el gobierno, tanto de la Ciudad como de la Delegación, se preocupara por el bienestar de sus habitantes, los permisos de esa construcción serían revocados y se pensaría en un sistema comunitario para la gestión de los bienes comunes, así como sucede en Bolivia y en algunos pueblos originarios de México.

Ejemplos como este sólo evidencian el poder que le ha dado el gobierno a los sectores inmobiliarios, los cuales creen que pueden hacer lo que sea y ganar dinero a costa de la vida. Nos ha tocado a los vecinos ser los vigilantes del derecho a la ciudad, del derecho al agua y a una vida digna. Por todo lo anterior solicitamos que se nos informé cuánta agua se ha derramado en el predio y bajo qué argumento esta se desvía al drenaje o se almacena en pipas. Consideramos esos actos de suma arbitrariedad y violatorios al artículo 4° Constitucional que garantiza nuestro derecho humano al agua.

No obstante, el nuevo reto ahora es la reforma política, la cual consideramos que continuará con estos atropellos. Una reforma poco transparente, en donde la ciudadanía queda fuera de toda decisión y su papel será acatar las nuevas normas que parecen sólo legalizar lo que en la práctica ya es cotidiano. Peligra nuestro derecho humano al agua, al medio ambiente sano y a la ciudad.

Debemos organizarnos y unificar las luchas, buscamos formar una coordinación amplia de todos los movimientos en resistencia y en defensa del territorio, porque finalmente la ciudad la hacemos todos, no los capitales inmobiliarios o el dinero trasnacional.

 

Coordinación de Asambleas de los Pedregales de Coyoacán.

¿Por qué la ciudad está en venta?

Se han preguntado por qué es necesario que haya democracia en el mundo, por qué países como Estados Unidos llevan a los pueblos la democracia como si fuera la cruzada del siglo XXI. Pero dónde está esa democracia, si las decisiones que rigen nuestro planeta las siguen tomando un grupo de hombres con dinero y con poder. Qué democracia es la que nos imponen, si posteriormente sólo obedecemos sin tener la oportunidad de participar en ninguna decisión que dirige nuestro futuro.

La democracia, es sólo la punta de lanza para que los poderosos decidan el rumbo de los países, y México es un país democrático para nuestro pesar. Como somos democráticos, los planes de desarrollo gestados en el Fondo Monetario Internacional (FMI) son aptos para aplicarse en México, y a la población nadie le avisa. La democracia del siglo XXI, se caracteriza porque debemos obedecer lo que otros decidan. Como gente de a pie, no tenemos el dinero suficiente para tomar nuestras propias decisiones. Esto es el panorama del mundo, mientras más dinero más oportunidad de comprar las riquezas de los países democratizados.

México, es un país que tiene riqueza pero con un modelo para obtenerla que va en contra de los habitantes. Extraemos los recursos que tenemos pero no generamos ingresos, no permitimos que el desarrollo comunal se organice para incentivar emprendimientos que permitan a las comunidades decidir sus modos de vida y tomar sus propias decisiones. Al contrario, si queremos que una comunidad “progrese” se instala un OXXO, un Walmart o se declara una Zona de Desarrollo Económico y Social. ¿Cuál es el papel de los pobladores en esta democracia?

En otros países, llamados “desarrollados”, la riqueza no se concibe como una extracción, como un modelo de uso y desecho, la riqueza se genera, se construye. Los países desarrollados no es que no tengan tantos recursos naturales como México, sus ingresos se deben a que sus modelos de administración son diferentes. Los del primer mundo tienen carbón, metales, arena y hasta diamantes, pero no piensan en extraerlos como sucede en México, sino en generar la riqueza misma. Nosotros tenemos hierro, ellos tienen tecnología. Tenemos que cambiar nuestro modelo, incentivar la organización de los ciudadan@s, de los pueblos y de todos los habitantes, para que generemos la riqueza y no sólo la extraigamos. No obstante, todos los intentos de esta participación han sido agredidos: Cherán, Bachajón, las comunidades del EZLN, Ostula,, etc. Porque aunque somos democráticos, aún no tenemos el dinero suficiente para decidir cómo queremos administrar a nuestro país, eso se lo dejamos a Walmart, a Femsa, a Coca Cola o a las empresas inmobiliarias.

Muchos analistas mencionan que el problema de la democracia es que tiene conceptos del siglo XIX, con políticos del siglo XX y resuelve problemas del siglo XXI. Nosotros planteamos que el problema de la democracia es que las opiniones y las voces de los que menos tienen son inexistentes en la toma de decisiones; es decir, deciden por nosotros y como personas con menos ingresos debemos aguantarnos. Se supone que el país más democrático del mundo es Estados Unidos, y estos gestaron su democracia en el siglo XVIII y siguen realizando sus cruzadas democratizadoras por los países que menos dinero tienen. EU forja la democracia del siglo XXI en los países distantes, pero estos no tienen la capacidad de resolver ningún problema porque no poseen el dinero suficiente para que puedan decidir por ellos mismos.

Así que el “decidamos juntos” siempre ha traído esta dinámica mundial implícita, decidamos juntos entre poderosos y extractores de riquezas. Hoy en día, los que deciden juntos han elaborado muchos planes de “desarrollo”, que dentro de la ciudad han limitado el actuar de los ciudadanos. La ciudad no le pertenece a sus habitantes, la ciudad es excluyente de sus pueblos originarios, de sus ejidatarios, de sus comuneros. La ciudad le pertenece a los que más tienen, porque ellos han comprado la democracia, han comprado la capacidad de decidir.

En estos días, existe un movimiento de resistencia importante en toda la ciudad, Xochimilco, Coyoacán, Tlalpan, Magdalena Contreras, Benito Juárez, Iztapalapa, Miguel Hidalgo, Azcapotzalco, TODA. Porque la ciudad está en venta y con ella nosotros como sus habitantes. Los espacios públicos nos pertenecen a todos, se supone que todos somos los dueños, pero en esta democracia del siglo XXI, los espacios públicos son tratados como los bienes privados de los funcionarios, y los regalan, los venden o los usan como sus terrenos particulares. En el caso de Coyoacán esto sucedió con la Planta de Asfalto, donada a una empresa-paraestatal, que aunque tenga control del gobierno sigue siendo una empresa; es decir, busca la ganancia ¿Quién decidió donarla? Pues el “decidamos juntos”, los que pueden comprar su capacidad de elegir.

Dentro de las formas administración pública tradicionales, una persona podía decidir sobre las otras. Así como Mancera que decide sobre el resto de los ciudadanos qué hacer con lo que nos pertenece a todos. Tal vez al Doctor en derecho, no le queda muy claro la diferencia entre un bien privado y un bien público, por eso lo que es de todos lo administra como si fuera él su único dueño. Así, que su innovación democrática o su burocracia moderna, tiene una serie de inconsistencias que como ciudadanos nos deja con muchas dudas sobre lo qué el Doctor entiende como innovación o desarrollo.

Hace algunos días, la prensa publicó una nota en donde Mancera señalaba que no entendía cómo un parque, como el de la ZODES Ciudad Futura, causaría desplazamientos—para colmo el parque se llama Parque Innovación CDMX. Pues desde su donación “gratuita” a la paraestatal Calidad de Vida y Progreso, hoy PROCDMX, los ciudadanos fuimos desplazados de nuestra capacidad de decisión, desplazados de nuestra libertad de actuar para forjar nuestro propio destino. Ciudadanizar el desarrollo, como mencionan en el gobierno del D.F. es continuar con este modelo de desplazamientos, de extracción sin generar riquezas, de no permitir que los pobladores incidamos en la construcción de nuestro propio futuro. Ahora cedemos obligatoriamente lo que es de todos, porque en la democracia del siglo XXI lo que es público le pertenece al que más dinero tiene.

Por eso decimos: #Noalaciudaddelfuturo que representa el desplazamiento de los habitantes del Distrito Federal.

Posicionamiento de los Pedregales ante las invitaciones a reunirse con Simón Levy, presidente de la para-estatal PROCDMX

Desde el año pasado, los vecinos de la Colonia Ajusco Coyoacán y de otras zonas aledañas, nos enteramos de que el 23 de diciembre—fecha en donde la mayoría de los mexicanos brindamos la mayor atención a las festividades—de 2013, Miguel Ángel Mancera, dona el predio de la Planta de Asfalto (Av. IMAN) a la empresa Calidad de Vida y Progreso S.A de C.V hoy PROCDMX, cuyo titular es Simón Levy. La intención de donar ese predio para hacer un parque temático puede ser buena en apariencia, pero encubre una serie de factores que como vecinos no permitiremos.

En primer lugar, la planta de Asfalto es un bien público, en donde los dueños somos todos los ciudadanos. Eso al jefe de gobierno no le importó y donó ese equipamiento sin si quiera consultar a la población, que con su trabajo paga impuestos que dan mantenimiento a esa Planta. En la misma lógica podemos sostener que la población decreta donar la casa de Mancera, que se ubica en la delegación Benito Juárez, sin notificarlo y que ahí se haga la ciudad del futuro que tan animosamente pregona. No obstante, deberemos sufrir las consecuencias de que nos llamen rateros por donar una casa que no es nuestra, y ahí la verdadera injusticia, porque Mancera dona un predio que no es suyo, bajo discursos de beneficios a la población; y se sigue haciéndose llamar alcalde ejemplar.

En segundo Lugar, la ZODES Ciudad del Futuro, aprobada por los diputados: Ariadna Montiel, Diego Martínez y Valentín Maldonado, pertenece a un plan de desarrollo que fue elaborado por el gobierno de Mancera; es decir, a la población no nos ha dejado la posibilidad de opinar sobre la ciudad que queremos o que necesitamos, todo se decide desde una cúpula compuesta por personas que se hacen llamar nuestros representantes, pero que muy pocos llegan a conocer.

Como tercer punto, las políticas públicas que se gestan en el gobierno de Mancera, atienden necesidades de la inversión privada y trasnacional ¿o acaso es de suma importancia para la población convertir el Zócalo en un Estadio de beisbol? Sus acciones van de la mano con personas que poco conocen sobre la tradición cultural y la forma de vida de los mexicanos. Las ZODES pertenecen a ese rubro, su imposición sobre nuestra forma de vida, trae como consecuencia un desplazamiento de la población originaria; por lo tanto, confirmamos que su desarrollo y su progreso, no es para los habitantes de los pedregales sino para esos inversionistas que modifican la traza urbana y crean ciudades en beneficio de otros habitantes que vendrán a habitar la Ciudad del Futuro.

Un cuarto punto es el riesgo que conlleva un megaproyecto como éste. Los pedregales de Coyoacán son zonas donde escasea el agua, si bien puede ser por voluntad política o por una verdadera falta de la misma, lo cierto es que los nuevos habitantes no dispondrán de ese recurso o si lo hacen dejarán a nuestras colonias sin el mismo. Además, de que la redensificiación no considera los riesgos de un sismo como el que ocurrió en la ciudad en 1985; traer mayor número de habitantes al D.F. es poner en peligro a esas nuevas personas, ya que no se cuenta con la infraestructura necesaria para evitar una catástrofe como fue la de hace 30 años. A pesar de todos los riesgos que puede implicar un mega proyecto, (desplazamiento de la población originaria, escasez de agua, aumento del predial por el cambio de uso de suelo, etc) es el gobierno de Mancera el que los sigue promoviendo y aprobando, poniendo en peligro a toda la población.

Podríamos extendernos mucho más, evidenciando el telón de fondo de estos proyectos como son las ZODES, el Deprimido de Mixcoac, Distrito Merced, la Super Vía Poneniente, etc. Pero no se trata de eso, se trata de evidenciar que quién ha decidido hacer una ciudad sin nosotros es precisamente Miguel Ángel Mancera. Su lema decidamos juntos, no se refería a nosotros ciertamente, sino a una cúpula que en oficinas alejadas de la población decide el futuro de los habitantes. Simón Levy, es sólo un ejecutor de esos programas, de esa planeación y esas decisiones que no sólo coartan nuestra libertad, sino que nos obligan a cambiar nuestro modo de vida dimensionando aún más las diferencias sociales que se padecen en esta ciudad.

Por lo cual:

  • Desconocemos a Simón Levy como un interlocutor entre los vecinos de Coyoacán y las autoridades. No queremos que se nos convenza de “la importancia” del proyecto ZODES Parque Innovación GDF o Ciudad Futura; como vecinos tenemos clara nuestra posición de que las ZODES son una imposición y se nos hace una falta de respeto que ahora quieran pedirnos que participemos en una imposición sobre nuestras formas de vida.
  • Exigimos que el predio de la Planta de Asfalto se regrese a la administración del gobierno del D.F. y que seamos nosotros los que decidamos qué hacer con ese predio, no una empresa para-estatal
  • Exigimos un diálogo público con Mancera, si es que realmente se trata de que participemos en el desarrollo de la ciudad, le solicitamos al jefe de gobierno que hable con la población de los Pedregales de Coyoacán—muchos de los cuales le dieron el voto—para que de nuestra voz se entere del por qué nos oponemos a los mega-proyectos.
  • No reconocemos ningún acuerdo con Simón Levy, él para los habitantes de los pedregales de Coyoacán no representa una figura resolutiva, sólo el jefe de gobierno tiene la posibilidad y personalidad jurídica para darnos solución ante nuestras demandas.

Sabemos que ahora que ha pasado el periodo electoral, se han anunciado las diversas modificaciones a las calles de Coras y Avenida IMAN para comenzar con la construcción de la Ciudad del Futuro, pero para nosotros no hay prisa, la prisa parece ser de aquellos que ven en riesgo la pérdida de su inversión dentro de los pedregales. Así, nos mantenemos unidos y organizados, llevando a cabo una resistencia que nos ha hecho perder el miedo, porque si perdemos esta batalla habremos perdido la tierra y eso no lo permitiremos.

Coordinación de Asambleas de los Pedregales de Coyoacán

kimberly

 

ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN QUE GUARDA LA INICIATIVA DE DESCENTRALIZACIÓN DE SACMEX

Actualmente hay varias iniciativas de ley para descentralizar a SACMEX. Una de ellas es la que presentó el diputado del PAN Christian Damián von Roehrich, quien es secretario de la Comisión de Gestión Integral del Agua de la Asamblea Legislativa. Este diputado promovió que la presidencia de la mesa directiva de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), dirigiera un exhorto para que en menos de cinco días se dictaminara esta propuesta. Al parecer el exhorto se hizo el 2 de abril del presente año (2015) y en caso de que las comisiones no resuelvan en el plazo señalado, (el exhorto fue dirigido a las comisiones de Gestión Integral del Agua y Administración Pública Local, las cuales analizan la propuesta), el reglamento para el gobierno interior de la Asamblea Legislativa indica que la iniciativa deberá enviarse a la Comisión de Normatividad Legislativa, Estudios y Prácticas Parlamentarias para que la dictamine.[1]

El exhorto para que se resuelva la iniciativa corresponde solo a la presentada por el diputado del PAN Von-Roehrich. Existe también en análisis otra iniciativa presentada por el jefe de Gobierno capitalina Miguel ángel Macera, donde se plantea también constituir al SACMEX como un organis-mo descentralizado de la administración pública del DF, con personalidad jurídica, patrimonio pro-pio y plena autonomía de gestión.[2]

La diputada del PRD Ernestina Godoy Ramos, integrante también de la Comisión de Gestión Inte-gral del Agua, explicó que al ser varias las iniciativas que se están analizando en conjunto con la del Ejecutivo local, que dijo “es la más completa”, no hay condiciones de dictaminar en cinco días y eso se argumentará en su momento para mantener abierto el plazo previsto en la norma.[3]

Cabe destacar que en la comisión de gestión integral del agua de la ALDF está como presidente el Diputado del PRD Gabriel Antonio Godínez Jiménez, como vicepresidente la diputada del PRD Dione Anguiano Flores, como secretario el Diputado del PAN Christian Damián Von Roehrich de la Isla. Otros de sus miembros son la diputada del PRD Ernestina Godoy Ramos (simpatizante de MORENA), y la muy controvertida diputada del PRI María de los Ángeles Moreno Uriegas[4]. La di-putada Moreno fue subsecretaria de Carlos Salinas cuando este ocupó la Secretaría de Programación y Presupuesto y cuando Salinas fue presidentes ella fue Secretaria de Pesca.

Sobre la iniciativa de ley del gobierno de la ciudad, el 23 de mayo de 2014 fue enviada a la ALDF como Ley de agua y sustentabilidad hídrica de la ciudad de México. En un comunicado, el gobier-no de la ciudad precisó que envió a la ALDF la iniciativa “que tiene que ver con una ley que permi-tirá acciones de avanzada e innovación, porque actualmente se carece de este tipo de marco legal que permita regular y atender esta situación”.[5] El legislador, presidente de la comisión de gestión integral del agua, del grupo parlamentario del PRD, manifestó en su momento que su partido no se opone a la descentralización del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACMEX), que cuente con personalidad jurídica, patrimonio propio y autonomía de gestión, siempre y cuando se ga-rantice como un derecho humano el acceso al agua y se mantenga como una facultad del Legisla-tivo la actualización de las tarifas.[6] Mostró reservas sobre la participación de la iniciativa privada mediante contratos de prestación de servicios de largo plazo, por hasta 15 años, en tareas como construcción de plantas potabilizadoras, (de) tratamiento de agua residual), la instalación de mi-cromedidores y el programa de detección y supresión de fugas, como planteó el titular del SACMEX, Ramón Aguirre Díaz.

El 6 de junio de 2014 se canceló una reunión de trabajo de la comisión de gestión integral del agua, debido a que apenas el jueves anterior habían recibido la propuesta. Los legisladores declararon a la prensa que plantearon algunas observaciones que tienen sobre la iniciativa del ejecutivo capitalino relacionadas con las atribuciones del órgano desconcentrado en aspectos como capacidad de endeudamiento, la definición de las tarifas de los servicios y que se defina el acceso al agua como un derecho humano. A la reunión asistieron también las diputadas Ariadna Montiel Reyes, Ernestina Godoy Ramos, Lucila Estela Hernández, así como Víctor Hugo Lobo Román, Alejandro Ojeda Anguiano, Arturo Santana Alfaro y Alejandro Piña Medina.[7]

Para el presidente de la comisión de Gestión Integral del Agua de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal Gabriel Godínez Jiménez, señaló en declaraciones a la Jornada[8] que: “la precariedad con que se desempeña el SACMEX, la ausencia de recursos económicos, la falta de continuidad y deficiencia en la gestión de largo plazo, un marco jurídico y regulatorio inadecuado, así como la politización de las decisiones, han provocado el gran deterioro del organismo”.

El legislador dijo que pugnará para que este año se acuerde la promulgación de una nueva ley que garantice al SACMEX, autonomía de gestión, patrimonio y personalidad jurídica propios, conser-vando la rectoría del recurso hídrico y que la Asamblea Legislativa continúe con la facultad histó-rica de establecer las tarifas.

“La ALDF, debe vigilar que no se generen abusos ni discriminación en el cobro de los servicios hí-dricos y, por ello debe conservar la soberanía de fijar las tarifas y subsidios”.

Explicó que en la iniciativa de reformas que presentó se contempla la materialización del agua busca que todos dispongan de agua suficiente, salubre, aceptable y asequible para el uso personal y doméstico; que los capitalinos, sin distinción alguna, cuenten con servicios de calidad de manera oportuna y eficiente.

Además contempla la implementación de indicadores sociales e institucionales con la finalidad de alcanzar las metas de sustentabilidad del recurso hídrico. Explicó que la Junta de Gobierno será encabezada por el Jefe de Gobierno del Distrito Federal e integrada por los titulares de la Contra-loría General del GDF y de la presidencia de la Comisión de Gestión Integral del Agua de la ALDF.”

También formarán parte de la Junta los secretarios de Gobierno, Finanzas, del Medio Ambiente, Salud, Desarrollo Urbano, de Vivienda y de Obras y Servicios, así como del presidente del Consejo Consultivo. Godínez, señaló que las fuentes de abasto del agua se están agotando y mencionó que las redes de distribución y saneamiento son viejas y obsoletas; se están colapsando y ponen en riesgo el fu-turo inmediato de la ciudad.

El dinero del pago del agua lo recoge la Secretaría de Finanzas y lo revuelve con los de otros ingresos que tiene el gobierno del Distrito Federal, luego le da una parte a SACMEX que puede ser menos de lo que se cobró por el agua. Lo anterior hace que SACMEX no tenga recursos suficientes para hacer reparaciones, nuevas obras, y hacer más eficientes sus servicios. La ley quiere darle autonomía, haciendo de SACMEX un organismo desconcentrado que cobre el agua y esos pagos se le den a ella en su totalidad, como si fuera una empresa, con eso tendría recursos para administrarse a sí misma. En este esquema, la propia SACMEX establecería las tarifas del agua, que con toda probabilidad sería más cara para hacer lo que hasta ahora no ha hecho de una infraestructura vieja y obsoleta. También dará a concesión de manera autónoma a empresas privadas la potabilización del agua, el tra-tamiento del agua residual, el cobro del agua, con una jugosa comisión por supuesto, y serían las empresas privadas las encargadas de localizar y reparara las fugas.

El problema de esto es que el gobierno deja su responsabilidad a la empresa privada y ella se moverá con la idea de rentabilidad, para ella entre más agua venda a través de la potabilización más gana, lo mismo si trata más agua residual aunque luego no tenga donde usarse, cobrará a los usuarios y puede que lo haga con tarifas muy estrictas y más caras para asegurar la ganancia y cortará el agua a quien no pague, aún a aquel que no tiene para pagarla por la precariedad de sus situación, en esto puede hacer que las deudas de las personas crezcan indefinidamente, si sobre los pagos vencidos aplica un interés sobre el interés, (capitalizar los intereses). Todos estos problemas ya los padecen las ciudades donde el agua se ha privatizado, al extremo de revueltas sociales como las de Bolivia o la gran cantidad de personas que se han visto obligadas a robar el agua ante deudas impagables en ciudades de los Estados Unidos. La privatización dificultará la buena administración del agua, una política de uso eficiente del agua y disminución del volumen del consumo no está de acuerdo con la empresa, pues para el criterio de rentabilidad entre más agua se consuma y use más será su utilidad, que es la razón de su existencia.

Por esta circunstancia la ley de descentralización tiene que ser analizada muy bien, si el problema es por falta de recursos, se puede asignar una cantidad suficiente que puede estar determinada por algún mecanismo que no quede a discreción de la Secretaria de Finanzas, ni de la asamblea legislativa. La empresa privada no es mala, solo hay que restringirla a las funciones que no afecten la equidad en la distribución entre los pobladores de todo el Distrito Federal, como sea la construcción de obras, reparaciones que se les pague por obra y sin ninguna concesión por largo tiempo. La participación ciudadana sería importantes para que se gane eficiencia y eficacia en el servicio, lo mismo para que se tenga el apoyo social para cumplir los objetivos en cuanto a un uso y consumo adecuado del agua. Debería quedar claro que lo que debiera importar a una institución pública es la legitimidad de su servicio a los ciudadanos, al pueblo, más que la utilidad que pudiera tener para ella o para las empresas privadas que trabajan para ella, y que ellas no debieran estar al frente de la política pública del agua, pues si eso pasa se habrá corrompido desde sus principios más elementales y eso hasta ahora parece ser la iniciativa de Ley que propone Mancera sobre el agua para la Cd. de México.


[1] La Jornada, jueves dos de abril de 2011, Sección Capital

[2] Ibid.

[3] Ibid.

[4] ALDF. http://www.aldf.gob.mx/comision-gestion-integral-agua-731-1.html

[5] Ibid.

[6] Ibid.

[7] La Jornada 7 de junio de 2014. http://www.jornada.unam.mx/2014/06/07/capital/028n1cap

[8] La Jornada 8 de mayo de 2014. http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2014/05/08/legislador-pugnara-por-descentralizacion-de-sacmex-363.html