Salvemos al CASU

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Como vecinos de los pedregales de Coyoacán vemos con desagrado las acciones de hostigamiento, violencia, represión y abuso del personal de la delegación hacia los talleristas y usuarios del Centro de las Artes de Santa Úrsula (CASU), el cual tiene una labor social importantísima para el desarrollo íntegro y humano de los que habitamos en la ciudad. Consideramos que no se puede seguir permitiendo que personal poco capacitado dirijan un centro cuya trayectoria se ha convertido en un espacio para la renta y el lucro y no para las artes y la cultura. Este espacio se trata de una conquista social de los vecinos de Santa Úrsula, quienes exigen más espacios para la creatividad y la cultura, no para el espectáculo y la usura. Por lo mismo, manifestamos que, como vecinos, padres de familia y gente cercana al CASU no permitiremos que se denigre este lugar a costa de cacicazgos y abusos por parte de las autoridades de Valentín Maldonado.

Consideramos inconcebible que lejos de encontrar una solución al conflicto, la delegación haya iniciado una campaña de hostigamiento y acoso a los usuarios y talleristas del CASU. De igual manera, repudiamos que las denuncias de estos atropellos se deriven en ruines y nefastas difamaciones a los denunciantes, como es el caso de la maestra Rebeca Mundo, cuya trayectoria la respaldan como una mujer trabajadora, comprometido y luchadora, no sólo en los pedregales sino en movimientos tan importantes como lo es el de Atenco. Su compromiso con CASU y sus estudiantes, la hacen una persona ejemplar y son deplorables las acusaciones que le hacen para sacar provecho de la situación. No obstante, el diálogo de Valentín Maldonado, es el de la fuerza bruta, y a los que exigen justicia se les reprime y se les difama como si su gobierno fuera la victima de los atropellos que ellos mismos cometen.

Como vecinos de los pedregales, nos mostramos hartos de estos abusos, de esta incongruencia y falta de compromiso. Necesitamos una delegación diferente, donde los centros de cultura sean espacios para todos y no para bodegas o promocionales de comida de perros. La cultura es un derecho que debe garantizarse y limitar el trabajo de los talleristas, hostigarlos y difamarlos, solo prueba que en esta delegación es más importante dar tortas, juguetes y tinacos, que pensar en el desarrollo social de los habitantes.

No permitiremos más atropellos ¡Ya Basta!

Necesitamos sumarnos para defender CASU, para defender el territorio, para defender el agua y la vida.

#SalvemosAlCASU

Pronunciamiento de la Coordinación de Pueblos del Sur

Allí, donde la Constitución escrita no corresponde a la real,

Estalla inevitablemente un conflicto.

-Ferdinand Lassalle, ¿Qué es una Constitución? 1862.

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En septiembre de 1821, una comisión encargada de elaborar la convocatoria a la primera asamblea constituyente de nuestro país determinó que una mitad de los diputados serían electos por el pueblo y la otra mitad serían representantes de corporaciones o de las clases sociales: la iglesia, los comerciantes, los terratenientes.  Tan solo unos meses antes, Agustín de Iturbide justificaba la forma en la que había elegido a los integrantes de la Junta Provisional Gubernativa -primera autoridad política del México independiente:

Fue elegida por mí, pero no a mi arbitrio, pues quise sobre todo en su totalidad llamar a aquellos hombres de todos los partidos que disfrutaban cada uno en el suyo el mejor concepto, único medio en estos casos extraordinarios de consultar la voluntad del pueblo.[1]

En su momento, hubo quienes levantaron la voz frente a las imposiciones del emperador. José de San Martín, integrante del clero que apoyó a José María Morelos, dijo que los diputados de las clases y las corporaciones no serían representantes de la nación sino de los grupos que los eligieron.  [2]

¿Acaso nos recuerda algo nuestra propia historia? ¿No nos muestra las similitudes en el origen y el ejercicio del poder del México de ayer y el de hoy? ¿Acaso no pretenden los nuevos seguidores de Iturbide que sacrifiquemos nuestras libertades políticas con justificaciones autoritarias? ¿Dónde están ahora las voces que luchan por la máxima libertad y democracia?

En la Ciudad de México, veintiocho notables, elegidos como desde la perspectiva de Iturbide, “no al arbitrio”, sino por ser “aquellos hombres de todos los partidos que disfrutaban de cada uno en el suyo el mejor concepto”, son los encargados de redactar un texto constitucional para Miguel Ángel Mancera, según lo dispuesto por la Reforma Política del DF y el Pacto por México. Será el Jefe de Gobierno quien presente la propuesta final al “constituyente”.

Quienes decidieron participar en ese proceso no redactarán de forma directa una Constitución para los habitantes de la Ciudad sino para el gobernante responsable de las peores políticas públicas en los últimos años, con uno de los peores índices de aprobación en su desempeño. Decidieron otorgar al gobierno de Mancera, hundido por completo en una crisis de legitimidad, un acto de lucimiento y expiación.

Si desde su concepción la propuesta del texto constitucional carece de toda legitimidad, el proceso para su aprobación no ofrece mayores ventajas democráticas. La iniciativa será presentada ante cuarenta diputados que no serán electos por el voto popular, tal y como lo quiso Iturbide en su momento. Ningún constitucionalista puede estar de acuerdo con la conformación de esta asamblea. No hay quien pueda justificar en términos democráticos este “constituyente” y, sin embargo, se nos pide participar bajo estas reglas autoritarias.

¿Puede existir un constituyente en el cual sus miembros sean designados por un poder constituido? ¿Un constituyente acotado por la reforma política? No estamos frente a un acto de creación constitucional, sino ante un acto administrativo, una reforma. Estamos frente a una burocracia, un poder delegado, una imposición por parte de los grupos en el poder.

Si esta Constitución no surgió del propio pueblo ¿De dónde surgió la propuesta, a qué intereses puede responder?

Pueblos, barrios, colonias y la mayoría de los habitantes de la ciudad; los que la vivimos a diario, bajo múltiples edificios, polución desmedida y escasez de servicios, falta de acceso a un trabajo digno y a la educación, ligado a una inseguridad rampante y en ascenso; hemos notado que nuestros derechos no se garantizan de forma plena. Los desarrollos inmobiliarios y comerciales que crecen cada vez más, han ocasionado problemas como falta de agua, enfermedades respiratorias, gente sin techo y sin la posibilidad de mantener un patrimonio estable. La Ciudad de México se ha convertido en una vorágine que destruye lo comunal para dar pie a lo comercial; y aunque salimos a las calles a manifestar nuestro descontento, las soluciones no son visibles y mucho menos las instancias de interlocución para denunciar qué es lo que están haciendo mal.

Las propuestas que surgen de la reforma política, como aquella que pide se establezca un Consejo de Desarrollo Metropolitano, con facultades supraestatales,  de carácter totalmente anti democrático, y el contexto en el que se llevará a cabo el proceso constituyente, con una conferencia mundial en materia de desarrollo urbano llamada Hábitat, que podría cambiar por completo las relaciones entre las ciudades y sus habitantes para favorecer intereses privados, así como las propuestas de Rosario Robles para modificar las leyes nacionales en materia de desarrollo urbano, son una muestra de la influencia que ejercerá el poder Ejecutivo y empresarial en la definición de este “constituyente”.

Así, a medida que experimentamos lo que es vivir en esta metrópoli tan ambiciosa, descubrimos que efectivamente no puede ocurrir una economía capitalista sin derecho capitalista. Se requiere de cambiar o “flexibilizar” las leyes para que pueda haber una mejor interlocución con el gobierno y los inversionistas, o con los programas de desarrollo que dictan instancias internacionales como la Organización Mundial de Comercio, el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional. En estos días, pensar que habrá interlocución con el ciudadano, quien también opina y sabe, es un sueño irreal e irrealizable. El diálogo de la Ciudad se da entre billetes y no entre humanos.

Por todo lo anterior, estamos en contra de un “constituyente” que lejos de ser un pacto entre nosotras y nosotros como pueblo y los gobernantes, sea entre el gobierno y la gente poderosa. No nos engañemos con la idea de que esta podría ser una constitución revolucionaria, ya sabemos la distancia que existe entre las normas y la verdadera aplicación de la ley. Así, en los próximos meses, se redactará una Constitución para la Ciudad de México, en la cual apreciamos que el derecho servirá al capital para garantizar que las inversiones de personas poderosas rindan frutos en la megalópolis de Miguel Ángel Mancera.

Una Constitución, tendría que dar pie a resolver los conflictos y necesidades que aquejan a las personas, y convertirse en los principios bajo los cuales actuaremos; sin embargo, los redactores de Mancera y Peña Nieto, olvidan la importancia de recoger ese espíritu latente en las demandas sociales que se enuncian día con día. Cualquier perfil que diga ser capaz de escribir la Constitución de la Ciudad de México, ha olvidado lo qué es una Constitución. Con lo cual, afrontamos un proceso autoritario que tendrá como producto un escrito que se aleja de lo real.

Es el gobierno actual —Mancera, Peña Nieto y los partidos políticos, quien decidirá la suerte final de las redacciones y su aplicación, especialmente de aquellas que se acerquen más a las necesidades del pueblo. Tal como sucede actualmente con la Constitución de 1917: o bien se ha reformado para negar la aplicación y realización derechos que en primera instancia parecieran enarbolar, o de manera impune se han violado las leyes escritas para satisfacer los intereses propios y los de la iniciativa privada, lo que niega al pueblo el acceso a la justicia y el cumplimiento de sus derechos. No esperamos una situación diferente a partir de este proceso de reforma.

Es cierto que este proceso ha generado el interés legítimo de muchos grupos por pensar: cuál es la ciudad que queremos, por lo que no nos negamos a la intención de la elaboración de una verdadera Constitución, sino repudiamos la manera en cómo se construirá, y como desde su origen está sometida a un poder monetario y no a uno popular.

El panorama negativo nos obliga a abogar por una Constitución que demuestre estar apegada a las múltiples realidades que vivimos las y los ciudadanos de a pie, a buscar múltiples formas de incidir, para que las conquistas sociales—como el derecho humano al agua— se cumplan y permanezcan en la palabra escrita de la ley. Permitir que sean los hombres más poderosos del mundo los que escriban nuestras leyes, significaría otorgar plenamente nuestros derechos a personas que sólo buscan el lucro por encima de la vida.

Tenemos que partir de los principios mínimos que defenderemos a toda costa, como el agua, la educación, la tierra, el trabajo y por supuesto la vida. Comencemos esta lucha, pensando en que cada paso que demos, después será una palabra escrita, y que cada sentimiento y deseo para lograr la ciudad que queremos se transformará en ley. Es necesario que sea el pueblo quien redacte y construya su propio futuro.

Por todo lo anterior, los pueblos, organizaciones y movimientos en resistencia territorial, manifestamos

 

PRIMERO.  Rechazamos el carácter antidemocrático del “constituyente” y manifestamos de forma tajante que no hay constituyente sin sujeto constituyente, sin pueblo.

SEGUNDO. Rechazamos las violaciones a los derechos de los pueblos originarios de la “Ciudad de México”, toda vez que no se garantizó su plena participación en el proceso.

TERCERO. Rechazamos la imposición del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación para que los integrantes de los pueblos originarios participen en el constituyente únicamente a través de los partidos políticos.

CUARTO. Rechazamos la creación del Consejo de Desarrollo Metropolitano, por ser una instancia de carácter supra estatal que no garantizará mejores condiciones para la zona, sino que propiciará la concentración del poder en pocas manos.

QUINTO. Convocamos a todos los movimientos en resistencia territorial que han luchado contra megaproyectos, plazas comerciales, desarrollos inmobiliarios, en defensa de sus derechos humanos al agua, a la vivienda, al patrimonio cultural, a la vida, a la unidad frente a los intentos de imponer un proceso constituyente sin nosotras y nosotros.

SEXTO. Convocamos a los pueblos originarios de toda la Ciudad, de Milpa Alta a Azcapotzalco, a conformar un frente común por la autonomía y la libre determinación, en el que se decida la relación que existirá entre los pueblos y el gobierno de la nueva Ciudad.  Manifestamos que ninguna norma puede ser aprobada sin la consulta a los pueblos, de acuerdo a los más altos estándares establecidos a nivel internacional.

SÉPTIMO. A todos los habitantes de la ciudad y sus periferias, proponemos la realización de encuentros y asambleas a partir de los cuales se inicien los trabajos rumbo a la realización de un verdadero proceso en el que seamos las y los habitantes de este territorio, y no los grupos en el poder, quienes decidamos el contenido de un nuevo pacto social. Por lo anterior, proponemos la creación de comités o coordinaciones en las delegaciones, especialmente al sur de la Ciudad, que puedan avanzar en la conformación de asambleas generales, independientes, en las que definamos nuestro presente y nuestro futuro. Vamos rumbo a la creación de un Congreso en el que sea el pueblo como legítimo sujeto constituyente, quien exprese y construya la Ciudad y el Campo que queremos para Todas y Todos.

 

Desde el Sur del Valle del Anáhuac

Coordinación de Pueblos del Sur

[1] Ver: El Primer Constituyente mexicano en: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-91932012000200010

[2] Ver: El constituyente del Distrito Federal: de vuelta al siglo XIX en: http://redaccion.nexos.com.mx/?p=6947

Posicionamiento de la Coordinación de Asambleas de los Pedregales de Coyoacán

 

Desde 2014 los pobladores de Coyoacán han emitido más de 300 denuncias ante la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT) debido a que la delegación incumple las normas del plan de manejo y salvaguarda de áreas verdes, derribo de árboles y factibilidad de servicios. Una de estas denuncias es precisamente Ciénega 28 en el pueblo de los Reyes, proyecto que SACMEX determinó inviable y aun así se sigue permitiendo su realización. Asimismo, el 7 de marzo de 2016 la misma PAOT reporta que hay 19 construcciones en la Ciudad de México que tienen flagrantes violaciones de impacto ambiental y hace énfasis especialmente en Coyoacán donde, se encuentran construcciones sin si quiera registro de permisos para llevarlas a cabo. Ante esta situación nos preguntamos ¿Por qué la delegación sigue permitiendo construcciones ilícitas?

La complicidad de la delegación con las inmobiliarias y demás inversionistas se aprecia en los permisos otorgados a la empresa Quiero Casa, que ahora se encuentra construyendo sobre un venero subterráneo que abastece a los manantiales aún latentes en Coyoacán y zonas aledañas que vienen desde la delegación Magdalena Contreras. El agua, como bien público, es un derecho humano establecido desde 2012 en el artículo 4° constitucional y su uso como un recurso de la nación donde esta tiene la facultad de administrarlo para el beneficio social se expone en el artículo 27° de nuestra Carta Magna. Sin embargo, la extracción del agua del venero en Aztecas 215, se destina al drenaje, negándonos, bajo la complicidad de la delegación, estos dos derechos sociales.

Así, las construcciones por todo Coyoacán se han intensificado, División del Norte, Culhuacanes, el Pueblo de los Reyes, Villa Panamericana y no dejar de mencionar el latente proyecto ZODES Ciudad del Futuro. Se han creado polígonos de actuación para la transformación urbana en lugares sin factibilidad hídrica para llevarla a cabo, como los son las colonias: Ajusco, Ruíz Cortines, Santa Úrsula y Santo Domingo. Nos enfrentamos a un entramado de instituciones corruptas que permiten a costa de la devastación ambiental proyectos inmobiliarios y comerciales de alto impacto, siendo los más perjudicados los habitantes originarios. A pesar de las denuncias, de los cierres de calles y de las evidencias físicas de la mala actuación del gobierno coyoacanense, los permisos continúan otorgándose y el agua continúa escaseando en las zonas que más lo necesitan.

Todo pareciera indicar que el delgado ha entregado Coyoacán a la empresa Quiero Casa y demás inversionistas inmobiliarios que realizan centros comerciales con cascadas que hacen llamar Oasis. Por lo mismo, en el momento de hacer los reclamos pertinentes a esta instancia se nos ha diluidos, cancelando diferentes mesas de trabajo sin justificación, donde pretendíamos denunciar las ilegalidades y detener este desarrollo urbano al servicio de las constructoras. No podemos seguir tocando puertas en este órgano que ya ha manifestado estar del lado de Simón Levy, Simón Newuman y demás inversionistas. Busquemos ahora tocar las puertas de Miguel Ángel Mancera, que al igual que Peña Nieto, es responsable de la violencia hacia nuestras viviendas y formas de vida.

Nuestras demandas son puntuales:

  • La cancelación inmediata de la construcción de Aztecas 215, que por su magnitud afecta a toda el área en rededor, Pueblo de la Candelaria, Pueblo de los Reyes, Pedregales y demás zonas colindantes. Consideramos así, que el predio tiene justificación suficiente para declararse como de utilidad pública; por lo que, exigimos se considere su expropiación en beneficio de los capitalinos y se quite de las manos de la empresa Quiero Casa.
  • Que regrese la Planta de Asfalto al patrimonio de la ciudad evitando así la transformación urbana desmedida de las colonias Ajusco, Santa Úrsula y Santo Domingo. Además de que se cancele cualquier ejercicio de consulta hasta no tener la certeza jurídica de que dicho predio no es parte de PROCDMX.
  • Que los usos de suelo no se modifiquen a expensas de las inmobiliarias lo que no sólo determina un impacto ambiental negativo sino un aumento desmedido en el impuesto predial.
  • Por lo anterior, que se realice una revisión exhaustiva al sistema de cobro del impuesto predial en nuestras colonias, y que se cumpla la palabra del delgado de condonar las altas tarifas del mismo en las colonias en situación de marginación, tal y como nos lo indicó por escrito el día 25 de enero de 2016.
  • Que se cumpla nuestro derecho humano al agua tal y como se expone en el artículo 4° Constitucional: Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. Y que la distribución por tandeo sea eliminada, ya que el tandeo no ocurre en todas las colonias o delegaciones de la Ciudad de México, lo que significa que existe un patrón discriminatorio que ha sido reconocido por SACMEX y la misma delegación de Coyoacán

Dichas demandas, no pueden ser resueltas por la delegación, aunque esta sí tiene la facultad de permitir las violaciones que nos aquejan con problemas de carácter público que en conjunto buscamos resolver como ciudadanos. Es por esta causa, que exigimos al gobierno de la Ciudad de México, tome cartas en el asunto y se sancione a los responsables que por omisión o comisión han permitido este atropello a nuestros derechos. Es necesario, que, en esta coyuntura, acudamos al gobierno central a manifestar nuestras demandas para detener todo este atropello urbano, que nos niega el derecho al agua, a la vivienda, a la salud y a la vida digna.

Por último, proponemos formar un frente por Coyoacán, donde podamos participar con autonomía e independencia, pero a la ahora de dar un golpe podamos hacerlo juntos garantizando un gancho certero al corazón de la corrupción inmobiliaria que impera en la Ciudad de México.

Coordinación de Asambleas de los Pedregales de Coyoacán.

Pedimos Agua no granaderos

Los habitantes del pueblo de los reyes y de los Pedregales de Coyoacán son intimidados por granaderos cuando protestaban por el Agua

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El día 4 de marzo de 2016 vecinos de los Pedregales de Coyoacán junto con Vecinos del Pueblo de los Reyes y del Fraccionamiento Habitacional de los Reyes, realizaron una manifestación pacífica para pedir la cancelación de la construcción que se ubica en Avenida Aztecas 215 donde se presume un venero subterráneo de agua. Los vecinos se inconformaron al ver que el predio contiene una gran cantidad de agua potable y está es desechada al drenaje de forma arbitraria, lo cual consideran una violación al artículo 4° Constitucional donde se establece el derecho humano al agua y al artículo 27° que menciona que la Nación es dueña de los recursos naturales. Con lo cual, convocaron a una asamblea frente a esta constructora para acordar que acciones vecinales que se seguirían con respecto a este ilícito.

La construcción en dicho predio comenzó en 2014, donde antes era una escuela llamada Hermanos Revueltas. Acorde con los datos históricos del Pueblo de los Reyes, en ese lugar se encontraba un lago y es parte de una red hídrica que suministra los acuíferos naturales de dicha demarcación. La empresa inmobiliaria ahora pretende la construcción de más de 300 departamentos, para lo cual requiere 300 cajones de estacionamiento, motivo por el cuál comenzaron una excavación que causó una aparente fuga que ha inundado casi 4,122 m2 .Para los vecinos colindantes esto es inaceptable, sobre todo por el hecho de que toda esa zona padece de agua y es suministrada por tandeos.

A pesar de la necesidad de realizar una intervención ante dicha situación, la delegación y el gobierno de la Ciudad de México se han mostrado indiferentes; no obstante, gracias a la presión de los vecinos se logró una suspensión temporal de la obra por motivos de seguridad más no por el impacto ambiental. Así, el viernes 4 de marzo con la petición de la expropiación del predio por utilidad pública, los vecinos se congregaron para realizar una manifestación pacífica que visualizará el conflicto en la zona y acordar las acciones a seguir. No obstante, la respuesta del gobierno de Mancera fue enviar cuatro camiones de granaderos para intimidar a los manifestantes, lo cual hace evidente la colusión entre inmobiliarias y el actual gobierno de la CDMX, prefiriendo garantizar la seguridad de una construcción que dotar de agua a los ciudadanos.

Sin embargo, la intimidación no fue motivo para que se cancelará la acción, los vecinos piden la expropiación del predio y e instalar una planta potabilizadora, para aprovechar el agua y resolver el problema de abasto de este recurso. Con la exclamación: ¡Pedimos agua no granaderos! Los manifestantes se retiraron no sin antes advertir que el agua es del pueblo y una inmobiliaria no debe cancelar la utilización de la misma.

Coordinación de Asambleas de los Pedregales de Coyoacán

 

La Coordinación de Asambleas de los Pedregales de Coyoacán se manifiesta contra la ilegalidad en el predio de Aztecas 215

La construcción inmobiliaria en el Pueblo de los Reyes sobre Av. Aztecas 215, va en contra de los dictámenes de factibilidad hidráulica determinados por SACMEX.

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El agua es el recurso más importante que hay para garantizar la vida; sin embargo, esto no parece importarle a nuestro gobierno que se preocupa más por avalar la perdurabilidad de las inversiones inmobiliarias que por la vida de sus habitantes. Así, apreciamos con enojo que cada día se construyen más y más edificios en zonas donde la factibilidad hídrica es limitada. Curiosamente, en Coyoacán, una zona cercana a las vías de comunicación más importantes de la ciudad como lo son Insurgentes y Periférico, se han autorizado más centros comerciales y torres inmobiliarias que limitan nuestro derecho humano al agua. Sabemos que para los inversionistas de estas construciones el tema de abastecimiento hídrico es fundamental para sus negocios; por lo que, resulta obvio que quieran explotar aún más los pozos para su beneficio. Esta situación nos ha llevado a manifestarnos en contra de esa privatización del agua silenciosa y totalmente a espaldas de los ciudadanos.

El sistema extractivista que posee la ciudad, hace que los pozos que nos abastecen tengan tiempos de vida muy cortos y la distribución del líquido vital que resguardan se deja a la codicia y la voluntad política de los partidos en las instituciones. Además, las concesiones a empresas privadas garantizan que el mejor postor sea el que tenga agua corriente todo el día, las colonias populares reciben agua por tandeo afectando sus actividades diarias y provocando enfermedades. La inequitativa repartición del agua responde a un sistema privatizador en donde un bien común es administrado por un grupo pequeño de personas que determinan, sin ninguna transparencia o estudio, quién debe tener agua y quién no.

Así, el sistema de abastecimiento de agua de la ciudad, es uno de los más caro del mundo y el más perjudicial. Para traer agua a la ciudad de México se gastan cerca de 1,000 litros de gasolina al día para que esta pueda recorres 1,000 km diarios desde las presas que nos surten. Aunado a esto, la densidad de población es tan grande, que la Ciudad extrae toda el agua de las comunidades indígenas Mazahuas, dejándolos sin el derecho a gozar de este recurso. Sin embargo, a pesar de que se devasta al medio ambiente con la extracción de los pozos, manantiales y bosques, las colonias populares no tenemos agua.

¿Dónde está el agua?

En Av Aztecas 215 en la delegación Coyoacán, hay una construcción donde se ha encontrado un manantial, que en un primer momento SACMEX nos había informado que se trataba de agua no potable y que no debíamos preocuparnos; a pesar de sus declaraciones, sabemos que los escurrimientos en dicho predio provienen de manantiales de los pueblos originarios de Coyoacán, por lo que su pureza es innegable. Ahora, Juan José García Ochoa, subsecretario de gobierno de la Ciudad de México, emitió declaraciones en sus redes sociales afirmando que el agua que se encuentra en dicho predio sí es potable. Por lo mismo, necesitamos que se haga cumplir la ley, que se emitan los estudios geo-hídricos e impacto ambiental para que se evidencie la ilegalidad de esa construcción y de cómo, bajo una visión privatizadora, se han robado el agua en pipas y la han desviado al drenaje, habiendo colonias que no tienen agua desde hace 3 semanas.

 

Además, desde inicios de la construcción en dicho terreno, los vecinos de la Colonia Ajusco mencionan que la capacidad del pozo de Moctezuma ha disminuido, haciendo evidente que los proyectos de este tipo son perjudiciales para las zonas aledañas. Si el gobierno, tanto de la Ciudad como de la Delegación, se preocupara por el bienestar de sus habitantes, los permisos de esa construcción serían revocados y se pensaría en un sistema comunitario para la gestión de los bienes comunes, así como sucede en Bolivia y en algunos pueblos originarios de México.

Ejemplos como este sólo evidencian el poder que le ha dado el gobierno a los sectores inmobiliarios, los cuales creen que pueden hacer lo que sea y ganar dinero a costa de la vida. Nos ha tocado a los vecinos ser los vigilantes del derecho a la ciudad, del derecho al agua y a una vida digna. Por todo lo anterior solicitamos que se nos informé cuánta agua se ha derramado en el predio y bajo qué argumento esta se desvía al drenaje o se almacena en pipas. Consideramos esos actos de suma arbitrariedad y violatorios al artículo 4° Constitucional que garantiza nuestro derecho humano al agua.

No obstante, el nuevo reto ahora es la reforma política, la cual consideramos que continuará con estos atropellos. Una reforma poco transparente, en donde la ciudadanía queda fuera de toda decisión y su papel será acatar las nuevas normas que parecen sólo legalizar lo que en la práctica ya es cotidiano. Peligra nuestro derecho humano al agua, al medio ambiente sano y a la ciudad.

Debemos organizarnos y unificar las luchas, buscamos formar una coordinación amplia de todos los movimientos en resistencia y en defensa del territorio, porque finalmente la ciudad la hacemos todos, no los capitales inmobiliarios o el dinero trasnacional.

 

Coordinación de Asambleas de los Pedregales de Coyoacán.