¿Por qué hay tantas mujeres en los eventos de la delegación Coyoacán?

El lucro político de Coyoacán ataca primero a la mujer.

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Si en los días recientes se han puesto a pensar en que la mayoría de los asistentes a los eventos públicos de Valentín Maldonado y Mauricio Toeldo son mujeres, tal vez aquí encuentren una explicación.

El día internacional contra la violencia hacia la mujer, deja en claro que se trata de un problema que debe atacarse y visibilizarse. La omisión y la vulnerabilidad que padecen las mujeres y el género femenino en general, trae consecuencias negativas para todxs. La inequidad, la desigualdad y la sumisión de la mujer, exponen a una sociedad que trae consigo el fantasma de la esclavitud disfrazado de “lo que deben hacer las mujeres”.

No obstante, la labor de una mujer en este mundo de desigualdad, se ve apresada por su labor dentro del hogar. Una “buena mujer” es la que no habla, la que no grita, la que obedece, la que aprende a hacer lo que le gusta a su esposo. Pero también es la que se centra en el hogar, la que a pesar de su sumisión debe hacer rendir el dinero que trae su marido a la casa, la que con las sobrinas debe administrar su vida y la de sus hijos.

En las colonias populares de Coyoacán, esta situación de desigualdad de género es común. Se puede apreciar a las mujeres preocupadas por hacer la comida, lavar la ropa, atender a sus hijos y a su marido, donde su vida gira en torno al hogar. Sin embargo, mientras sus esposos salen a trabajar y se quedan solas, padecen problemas sociales como la falta de agua, el aumento de precios, la inseguridad o la perdida de espacios comunes como las lecherías o mercados. Su vida debe adaptarse al ritmo de la modernidad, pero ellas no tienen con que solventar el nuevo estilo de convivencia que dicta la ciudad, donde necesariamente se debe gastar más.

El único escape que han encontrado cientos o miles de mujeres en las colonias populares de Coyoacán, para salir de ese círculo de sumisión y desigualdad, es incorporarse a las filas de los grupos clientelares. Desde la llegada de Toledo a la administración pública coyoacanense los actos de este mandatario se llenan de mujeres, y al aparecer personas inconformes con el gobierno toledista son las mujeres las que responden por el mandatario a golpes y puñetazos.

¿Por qué Toledo se ha rodeado de tantas mujeres?

La mayoría de las operadoras políticas, que diversas organizaciones en Coyoacán hemos logrado identificar, son mujeres; estás cumplen con un perfil muy similar y todas son primero amas de casa.

Las amas de casa, han encontrado un nicho de empoderamiento en los grupos clientelares, a tal grado que ven en Toledo a un salvador y luchador, que les da cosas a cambio de que asistan a sus eventos y consigan credenciales de elector.

Hoy en día es común en Coyoacán, ver a amas de casa trabajando para la delegación, buscando entre sus familiares credenciales de elector para entregar fotocopias de estas a cambio de tinacos o despensas. Estas mujeres a su vez incorporan a sus vecinas para trabajar con ellas y a medida que adquieren gente en sus círculos cercanos son reconocidas por autoridades delegaciones como Diego Vargas, Oliver Domínguez o Armando Jiménez, quienes entre sus funciones como coordinadores o secretarios del gobierno de Coyoacán, se encargan de conseguir votos para el grupo de Toledo y Maldonado.

Mientras más gente consigan las mujeres, más reconocimiento de las autoridades tienen y hasta muchas han podido posicionar a sus hijos dentro de puestos en la delegación a pesar de que estos no cumplan los requisitos necesarios para un cargo directivo.

A las mujeres con este perfil, no les importa que las actividades que realicen sean ilícitas, pero el reconocimiento las ha llevado a pelear por los directivos que las usan para no quedar manchados de acusaciones de compra de votos. Es común ver cómo las amas de casa se dan rondines por las colonias, presumiendo que es su zona, que es lo que han trabajado y que por sus méritos repartiendo tinacos, despensas, botes lecheros o banderas perredistas, las personas deben agradecerles y someterse a sus órdenes. “Las reinas de las colonias” son mujeres cuya única vía de empoderamiento ha sido la participación en los grupos clientelares y en la corrupción.

Sin embargo, las tareas ya no solo se dedican a conseguir votos, ahora las mujeres son golpeadoras. Los directivos de la delegación, aquellos que las felicitan por su trabajo de conseguir gente, firmas o credenciales para votar, han sembrado odio en las familias que tienen un ingreso del Partido de la Revolución Democrática. Así los funcionarios mencionan a las mujeres que trabajan para ellos, que todo acto de oposición al gobierno de Toledo y Maldonado, será motivo para quitarles “los apoyos” que reciben. Para las autoridades delegacionales es fácil entonces, encontrar un cuerpo de amas de casa que respondan con golpes para reprimir a manifestantes en todo momento.

En cada colonia de Coyoacán existe un “enlace” una persona responsable de coordinar un sector de vecinos que apoyen a Mauricio Toledo o Valentín Maldonado. Este sector en las colonias populares se vuelve más fuerte, debido a que la necesidad de la gente incrementa la disposición de estos para hacer cualquier cosa por Mauricio Toledo. A medida que incrementa el descontento de otros vecinos por las malas gestiones en la demarcación, las autoridades buscan el respaldo de los enlaces para aumentar las filas de simpatizantes en eventos públicos.

Así, el papel de las mujeres ya no solo se centra en las actividades del hogar, ya no solo son útiles para conseguir credenciales de elector de todos sus familiares, ahora resguardan la imagen de un servidor público. Son usadas y esto se puede ver en cada foto de algún evento público que se sube a la cuenta de twitter @mauriciotoledog

Aunado a los discursos de odio, las autoridades delegacionales—en su totalidad hombres—han elaborado grupos de choque conformados por mujeres que están dispuestas a golpear a quien se muestre en contra de los funcionarios que las han empoderado para recibir despensas y repartirlas. Las mujeres en Coyoacán, que se muestran afines a la delegación al grado de golpear, son un instrumento final de implementación de la corrupción.

En este 25 de noviembre de 2017, un día que evidencia la violencia de género, diferentes organizaciones en la delegación Coyoacán, no podemos dejar pasar el mencionar cómo la mujer sigue siendo un objeto del cual se abusa constantemente, un objeto cuya utilidad se muestra en el lucro político al grado de llegar a una manipulación que sirve para la represión de la libertad de expresión y el derecho de asociación.

La violencia a la mujer en Coyoacán, se ha perpetrado como un juego político, donde son las mujeres las que protegen al delegado y a los funcionarios públicos, donde son las mujeres las que golpean a los manifestantes en el entendido de que sí no lo hacen perderán las despensas y su poder político. Son las mujeres las que incitan a la violencia y son los funcionarios quienes se lavan las manos tras usarlas como herramientas de control y represión.

Esta sociedad y este gobierno solo ha dejado la corrupción como única vía de empoderamiento femenino, incrementando la violencia, la inseguridad y los conflictos sociales. Es necesario cambiar este escenario, con nuevas alternativas para las colonias populares y para las amas de casa, las víctimas del machismo perredista que increpa en la delegación Coyoacán. Sin una perspectiva de género, con autoridades violentas e ignorantes, el camino de la mujer seguirá en la vía del desprestigio, de la corrupción y la objetivación para la ganancia particular de los hombres que dirigen la demarcación.

#NiUnaMenos

Posicionamiento de la situación del Agua en los Pedregales

La delegación Coyoacán es una de las delegaciones que cuenta con más pozos de agua, en ella se albergan 27 para la distribución de este recurso. En época de sequía, Coyoacán también distribuye agua a otras zonas como Iztapalapa. Sin embargo, nosotros no tenemos agua. Cuando hemos pedido explicaciones, se nos informa que no hay agua en los pozos, pero las comisiones de vecinos que han ido a revisarlos junto con personal de la delegación, han visto como es que los pozos están llenos. Otros vecinos, han documentado como llegan pipas de agua privada a nuestros pozos, se llenan y distribuyen este recurso entre nuestras colonias. Las madres de familias denuncian como es que tienen que comprar botellas de garrafón para poder bañarse o lavarse las manos. Si bien la asociación amiga Agua para tod@s, agua para la vida, nos ha informado que en Coyoacán la saturación de los pozos es de 95%, en épocas electorales este recurso tiende a disminuir hasta por tres meses—que es el tiempo que hemos padecido sin agua.

Si de por sí, el agua en la ciudad es manejada por empresas trasnacionales, el que compremos agua de garrafón para nuestras actividades cotidianas, nos da claridad de las consecuencias de esta doble privatización que se presenta. Pero la violación de nuestro derecho humano a este recurso no acaba ahí. Agua para Tod@s, nos ha informado que las zonas en donde hay una oposición a los mega-proyectos urbanos, como son las ZODES, no tienen agua. La lógica para que nos priven de este recurso, es que una vez que la zona se queda sin este servicio, el precio de la tierra disminuye abruptamente, así las empresas inmobiliarias que quieren adquirir nuestros terrenos a un precio barato, nos presionan de esta manera para conseguirlo. Una vez que las empresas compren los terrenos, el agua vuelve, subiendo el precio de la tierra que seguramente nos vemos obligados a dejar por la falta de agua y el aumento de la insalubridad.

Mientras la arrebatinga electoral dentro de nuestra delegación continúa y el agua es un instrumento político para capitalizar votos, nos enfrentamos a la amenaza de las inmobiliarias. Nos hemos percatado que existe una confrontación entre SACMEX y las autoridades de nuestra delegación, ambas instancias pertenecen a diferentes corrientes políticas del mismo partido, a quienes no les importa que los ciudadanos nos quedemos 3 meses sin agua, con tal mantener su control político sobre la población.

Es por esto que no manifestamos en contra de:

La manipulación del suministro agua

La privatización del Agua

La construcción de mega-proyectos que afectan a la población originaria

EXIGIMOS NUESTRO RESPETO AL DERECHO HUMANO AL AGUA.

Vecinos Unidos de Coyoacán:

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Texto de Bienvenida al Primer Encuentro de Asambleas de los Pedregales

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A la salida de la escuela… se escuchan murmullos de mujeres preocupadas, porque llevan más de tres días sin agua.

Una señora, sorprendida, revisa que el predial llego de 16 mil pesos este año.

En la mañana, tocan la puerta y entran granaderos sacando todos los muebles y derriban casas, no es expropiación pues quieren pagar un millón de pesos por mil metros cuadrados que mide un terreno y que ha pertenecido a una familia desde hace más de 80 años.

Estas historias se viven a diario en nuestros barrios, colonias y pueblos: Xoco, Mixcoac, Ajusco, Santo Domingo, San Bartolo Ameyalco; en el Estado de México, Cancún, Oaxaca… Guerrero. Grandes empresarios, funcionarios públicos, inmobiliarias nacionales y extranjeros impulsan proyectos culturales, recreativos, de investigación y científicos, que llaman Ciudad del Futuro o Parque de la Innovación GDF, Ciudad de la Salud, Corredores Culturales, Sistema de Transporte Teleférico… Parques Acuáticos. Todos estos dan pie al aumento de precios impagables del agua, la luz, la renta, el gas y la vivienda, provocando el desplazamiento de la población originaria a las periferias.

Será que ya podemos reconocernos como desplazados, como el estorbo de los grandes empresarios que impulsan la construcción de ciudades magníficas, innovadoras, más que modernas. Y aunque las grandes construcciones, los edificios lujosos y la tecnología verde son sumamente placenteras para los ojos de los transeúntes, sabemos que en ese desarrollo, en ese beneficio y en esa modernidad, no cabemos nosotros.

Esto es un fenómeno mundial, que genera la acumulación del dinero en pocas manos y no beneficia en nada al ser humano. Pero no somos los únicos afectados por proyectos como las ZODES hay muchos, no sólo en el D.F. o en México, también en el mundo y se hace evidente una estrategia internacional: En Argentina, pintar las casas de colores en los barrios de Buenos Aires, trajo consigo mayor turismo y comercios con precios muy altos, al final la pintura y el color terminaron con desplazar a los habitantes de esos barrios que no podían comprar sus bienes en las tiendas cercanas por sus precios muy elevados. En Brasil, el turismo es una fuente importante de ingresos y las favelas no son una buena imagen para el turista, para 2006 militares despojaron a habitantes de las favelas de Río de Janeiro para construir hoteles lujosos que aportarán importantes ganancias económicas a los inversionistas. En España la creación de complejos deportivos han acercado a los barrios múltiples turistas y personas adineradas, generando el aumentos de precios y la población originaria ya no puede sobrevivir ahí. En México, en el centro de la ciudad, se ha decidido que los monumentos históricos sean patrimonio de la humanidad, con ello restaurantes, cafés, bares, hoteles han aparecido de forma acelerada para cubrir supuestas necesidades; aumentando, así, el abandono de las vecindades y disminuyendo la calidad de vida de los ciudadanos del centro de la ciudad, que sobreviven cada vez más entre basura y smog.

Y es que ahora la fábrica ya no es suficiente para satisfacer el bolsillo de los millonarios, ahora es a través de las inmobiliarias, que al invertir lo mínimo tiene la garantía de generar una enorme riqueza, que los desplazados nunca podríamos imaginar. El señor Levy, quien es ejecutivo del gobierno del DF y presidente, hasta hace poco, de la empresa Calidad de Vida y Progreso, y que ahora es director de Progreso y Desarrollo para la Ciudad de México S.A de C.V; afirma que los proyectos como ZODES tendrán un impacto positivo para los habitantes y habría que estar loco para oponerse a éste. Pero si el señor Levy volteará a ver el mundo más allá de su empresa, se daría cuenta que, en apariencia, todo mejora pero sólo para quien puede pagarlo, porque los habitantes originarios, que afean su modernidad, seremos lanzados de ahí.

Proyectos que no tienen ningún límite legal, amparados en la Ley de Asociación Público y Privada, en la Ley de Expropiación, en El Plan General de Desarrollo Urbano, y en propuestas de reformas a normas como la modificación a la Norma 26 de la Ley de Desarrollo Urbano del GDF, que legaliza la construcción de grandes edificios y avenidas de manera desproporcionada, con la participación de las empresas privadas.

La situación actual la podemos sintetizar en que vivimos la peor crisis social, económica, política y ambiental. El alto costo de la vida, la falta de trabajo, la violencia, la falta de respeto a toda legalidad… no hay respeto a nada; priva la corrupción y el engaño en todo el aparato del Estado. La población, se encuentra indefensa ante la fuerza del Estado puesta al servicio de la gente poderosa. Los tres poderes: el poder ejecutivo, legislativo y judicial, los secretarios de estado, los gobernadores, senadores, diputados, etc. en su inmensa mayoría son los que se han enriquecido a costa de la pobreza de la población.

Los que supuestamente deben velar por las garantías del pueblo son o están coludidos y corrompidos por los dueños del dinero y entre todos están entregando lo poco que nos queda a los mexicanos. Lo vemos día a día, pues son ellos los que se han encargado de realizar cambios en la Constitución, desde hace más de 25 años, arrojando al abandono todo beneficio que han conquistado los trabajadores y la población en general. Con la firma del Tratado de Libre Comercio, entre México-Estados Unidos y Canadá, prometieron que llegaría el bienestar, que pasaríamos a primer mundo, que no habría desigualdades, ni penurias para el pueblo. Y a pesar de todo lo anterior, nos dicen que, ahora seguimos endeudados con los rescates carreteros y todo el saqueo planificador y sostenido, desde entonces, con el FOBAPROA. Muchos billones se robaron los industriales, empresarios, políticos, gobiernos ladrones con fuero civil o militar. Servidores que no nos sirven y funcionarios que no funcionan

Nos preguntamos, ¿cuándo vamos a poder rebasar está situación? Cuando cada quien está actuando por su parte, sin reconocer que sólo cuando unimos fuerzas le hacemos frente a estos problemas. ¿Cuál es nuestro límite? Acaso esperamos ver nuestras casas derribadas. Hoy más que nunca se hace necesario que todos empecemos a trabajar con voluntad y enfrentando todas las situaciones adversas.

Como pueblo seguimos padeciendo carestía, sometidos, engañados y burlados. La diversidad de golpes que hemos recibido es enorme y la respuesta nuestra no puede seguir siendo aislada. Requerimos construir la unidad, primeramente en el territorio de los pedregales de Coyoacán y avanzar después a toda la delegación, a todo el Distrito Federal. Al mismo tiempo impulsar lazos de solidaridad y apoyo a compañeros que luchan por sus comunidades, e iniciar, ¿por qué no? La construcción de una coordinación con los otros sectores desposeídos a nivel del Distrito Federal. Solo nosotros, los afectados, que conocemos las problemáticas y necesidades, seremos los únicos responsables de buscar, encausar y vigilar las soluciones que favorezcan a la comunidad.

Por todas estas razones planteamos:

Un diálogo público con el Señor Mancera para que nos dé la cara y su explicación de lo que está sucediendo.

Decidir la ciudad que queremos, por eso exigimos que el predio de la planta de asfalto conserve su carácter de bien público y se desarrollen en él proyectos de beneficio a la población, rescatando propuestas de vecinos como: la construcción de vasos de captación de agua pluvial, reforestación y recuperación de espacios verdes que genere un nuevo pulmón para la ciudad, aprovechamiento de las construcciones existentes para desarrollar centros culturales y de investigación, sea de tecnologías sustentables, y que den cabida a la población de todas las edades para acceder a cursos, talleres, actividades recreativas y de convivencia; entre otros.

Llamamos nuevamente a la unidad de todos los esfuerzos y luchas de los habitantes de los pedregales contra:

¡Las Zodes-Ciudad del futuro-Parque de la Innovación GDF!

¡Contra el aumento del impuesto predial!

¡Contra los cobros excesivos de energía eléctrica!

¡Contra la escasez de agua! Y por solucionar juntos los problemas que nos afectan!

Exigimos la presentación con vida de los 43 estudiantes desaparecidos de la Normal Rural de Ayotzinapa.

Exigimos la renuncia de Enrique Peña Nieto, queremos que pare su agresión contra toda la población.

Atte: Vecinos Unidos de Coyoacán a 21 de febrero de 2015

Manifiesto 6 de Diciembre 2014

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A veces, una ciudad parece una extensión de nosotros, recorremos sus calles como si recorriéramos nuestros recuerdos. La ciudad que caminamos, esa rutina incansable de asfalto, cemento y a veces pasto, ha sido testigo de nuestro trabajo, de nuestra historia. La ciudad es testigo de quiénes somos, de cómo vivimos, del por qué nos desplazamos, del por qué construimos. A veces, cuando me pregunto qué es una ciudad, no puedo dejar de imaginarme un espacio lleno de personas, personas que trabajan, personas que caminan, que dialogan, que ríen. No sé por qué hoy en día dicen Ciudad de la Salud o Ciudad futura y sólo nos muestran edificios y tecnología ¿dónde están las personas en estas ciudades?, ¿dónde están esos recuerdos en las pisadas rutinarias para llegar a casa?, ¿dónde estamos nosotros y nuestra ciudad?

Los proyectos de desarrollo urbano, nos han excluido, borran de tajo nuestra huella en el mundo, esa extensión de quiénes somos. Y al denunciar nosotros como nos borran en el mundo, recibimos el título de bárbaros, subdesarrollados, anti-modernos o globalifóbicos. El desarrollo, el progreso y la modernidad, se han convertido en nuestros enemigos, porque mientras ellos construyen olvido, nosotros construimos identidad. Es el progreso y lo moderno, lo que nos obliga a renunciar a quiénes somos para dar pie a los edificios, a la innovación, a la ciudad sin rostros, sin risas y sin recuerdos. Por qué será que el progreso y el desarrollo caminan en un sentido diferente al nuestro, por qué será que nuestras formas de vida no pueden ser modernas ni desarrolladas.

Muchas veces nos llaman invasores, holgazanes que prefieren construir su casa que comprar un lujoso departamento en el centro de la restauración urbana. Muchas veces buscan darle otro significado a nuestra ciudad y nos desplazan porque manchamos la estética de la mercadotecnia. Pero en eso no se equivocan, somos invasores, invasores de sus proyectos de desarrollo, de sus proyectos de olvido y de apropiación de nuestra historia. Porque la historia de vivir en cuevas, de construir en pedregales llenos de serpientes y tepozanes, no se vende con la imposición de una Ciudad que solo nos ofrece cemento. Los habitantes de los pedregales hemos estado acostumbrados a que se nos diga que somos paracaidistas, sin derecho a la tierra, porque en lugar de comprar nuestras viviendas por medio de una inmobiliaria nos hicimos un de hogar con nuestras manos. Somos un pueblo que vive en la urbe, pero conservamos lo que los citadinos han perdido entre la selva de asfalto: nuestra historia y a nuestra ciudad como testigo.

Señoras y señores, quien pierde su historia está condenado al olvido, a sucumbir en la vorágine de la modernidad y a terminar allá “en donde estornudan adobes” como dice una vecina. Nosotros no rechazamos el progreso, rechazamos sus formas de progreso que se imponen sobre nuestras formas de vida. Y así como nosotros, la ciudad misma se debate entre el patrimonio y la promesa de un porvenir que difumina la trayectoria de vida de los pueblos y barrios que aún habitan en el D.F. El futuro borra paulatinamente quienes somos, depende de nosotros evitar eso. Podemos llamarlo lucha, resistencia, autonomía, rebeldía o simplemente, congruencia. Necesitamos rebeldía, una rebeldía viva que denuncie al desarrollo, que denuncie el despojo, a la construcción ilegal, al desplazamiento, al abandono. Rebeldes que digan “ya me cansé” de las imposiciones que nos dicta el progreso, ya me cansé de que no se me tome en cuenta para decidir los cambios en la ciudad, en esa extensión de nosotros mismos.

Aquí y ahora, en este 6 de diciembre de 2014, denunciamos que no queremos Zonas de desarrollo económico y social, queremos zonas de convivencia en las que todos podamos participar. Denunciamos, que no queremos parquímetros ni ser tratados como turistas en nuestras propias viviendas, queremos espacios de recreación diseñados para los habitantes de esta ciudad y no para los transeúntes y sus cámaras fotográficas. Denunciamos la falta de agua y que no queremos más paliativos como pipas, sino zonas de recarga acuífera que nos abastezcan de este líquido de forma sostenible. Denunciamos el excesivo impuesto predial que pagan nuestras viviendas y exigimos una revisión de la tasación del mismo. Denunciamos el urbanicidio, la gentrificación, el abandono, el desplazamiento, la violencia, la corrupción. Denunciamos tantas cosas, que ciertamente no podemos ser unos pocos.

Ante esta hidra que nos acecha, no hay luchas aisladas que no la combatan. Si bien podemos ser soñadores, no somos conformistas, y al mostrar nuestro descontento reafirmamos nuestra existencia en esta ciudad que nos pertenece. Porque también en el D.F. la ciudad, la vecindad, el barrio, el pueblo ejidal, no se venden se aman y se defienden.

En defensa de nuestra dignidad

Vecinos Unidos de Coyoacán